La experiencia resultó sumamente gratificante, ya que me permitió vislumbrar el apasionante mundo del derecho desde adentro y mostró el enfoque humano y profesional de la empresa en la selección de su equipo. Desde el comienzo, el ambiente fue acogedor y cálido. Los responsables de la entrevista me recibieron con una sonrisa y se tomaron el tiempo para conocerme mejor. Me hicieron preguntas sobre mis estudios, intereses y expectativas para comprender mi perfil académico y mi ajuste con la cultura de la empresa. Durante la conversación, la interacción fue fluida y respetuosa. Me brindaron información detallada sobre la firma y sus diferentes áreas de especialización, así como sobre el programa de pasantías y las oportunidades de crecimiento profesional que ofrecían. También se mostraron interesados en mis conocimientos previos, habilidades y experiencias extracurriculares relacionadas con el derecho, lo que me hizo sentir valorado como candidata.